domingo, 7 de septiembre de 2014

El loco, 22 de agosto de 2014

© R.Domínguez - El loco

Me preguntáis como me volví loco. 
Así sucedió:
Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, 
desperté de un profundo sueño 
y descubrí que me habían robado todas mis máscaras. 
Sí; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado,
y que llevé en siete vidas distintas.
Corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, 
gritando: -¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones! 
Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas.
Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, 
señalándome gritó: - ¡Miren! ¡Es un loco! 
Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, 
y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. 
Y como si fuera presa de un trance, grité: -¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!
Así fue que me convertí en un loco.
Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser. 
Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera 
el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

Khalil Gibran

domingo, 31 de agosto de 2014

¿Quién da un peso por mis sueños?, 22 de agosto de 2014

© R.Domínguez - ¿Quién da un peso por mis sueños?


 Después de oír el radio 
y ver la televisión 
le eché una hojeada 
a los periódicos de hoy 
y vi que las gentes 
viven triste 
viven con temor 
vi que los ricos 
se hacen pobres 
mientras yo 
soy un alma de soñador 

Quién da un peso 
por mis sueños 
por mi forma 
millonaria de vivir 
mi riqueza 
se compone de una flor 
es así 
como disfruta un soñador 

Oí por las noticias
que el mar se va a secar 
y que el popocatepetl 
está apunto de estallar 
y yo me siento tan dichoso 
de ser un infeliz 
un loco peligroso vagabundo y soñador 

Quién da un peso 
por mis sueños... 

Armando Manzanero & Bebu Silvetti


domingo, 24 de agosto de 2014

Baila, baila, 16 de noviembre de 2007

© R.Domínguez-Baila, baila

MARÍA 

 ... Dime cómo te las areglas. (...) ¿Te ayuda mi familia? (...) No te preocupes, pronto volveré (...) 

 En un baúl antiguo del desván, 
envuelto en una sábana de Holanda, 
amarillea 
un vestido de novia. 
A veces, cuando nadie la ve, 
sube sin hacer ruido 
y se sienta en la silla de enea 
en la que se sentaba los domingos, 
cuando él la venía a buscar 
con la sana intención de hacerla suya. 
Ella se resistía casi siempre, 
pero a veces, 
le regalaba un beso 
y un pecado 
que nunca confesó. 

Mira un reflejo gris en la ventana 
y su vista se pierde en un paisaje 
verde imaginario. 

Todo vuelve a empezar: 
la sonrisa en los ojos, 
las manos en el pecho, 
los sueños en la frente,
un filtro de humedad entre las piernas 
y un sabor 
(a pirulí de fresa y calentura) 
comiéndole los labios. 

Luego, muy lentamente, se levanta, 
descuelga ese vestido, 
lo acaricia en silencio unos segundos, 
le presiente a su lado 
y baila, 
                                                                  
                              baila, 

                                                                                 baila 
hasta caer rendida 
en sus brazos, en los brazos de un tiempo 
que ya no podrá ser. 

Desde todos los nombres (2014) - Nieves Álvarez

domingo, 3 de agosto de 2014

La bombilla, 26 de julio de 2014

© R.Domínguez-La bombilla

"Cuando Thomas Alva Edison (1847-1931) inventó la bombilla, no le salió a la primera, sino que realizó más de mil intentos, hasta el punto de que uno de los discípulos que colaboraba con él en el taller le preguntó si no se desanimaba ante tantos fracasos. Y aquí entra la cuestión de la percepción del error, porque Edison respondió: "¿Fracasos? No sé de qué me hablas. En cada descubrimiento me enteré de un motivo por el cual una bombilla no funcionaba. Ahora ya sé mil maneras de no hacer una bombilla"."