domingo, 26 de octubre de 2014

No creo en la perfección, 4 de octubre de 2014

© R.Domínguez - No creo en la perfección

No creo en la perfección. Creo en la belleza de lo imperfecto. Y me pregunto constantemente cuál es la manera más perfecta de plasmarla, aunque sé que nunca la alcanzaré

Jaume de Laiguana




domingo, 19 de octubre de 2014

domingo, 5 de octubre de 2014

Puntos de referencia, 14 de febrero de 2014

© R.Domínguez - Puntos de referencia

Hacer fotografías es en cierto modo como dibujar un mapa.

 Uno comienza una búsqueda de forma imprecisa, siguiendo una intuición, y va creando puntos de referencia con cada fotografía. Ese mapa que vamos construyendo no existe antes de iniciar el viaje, nace de nuestros propios pasos. Cuando ya tenemos todos los puntos hay que volver y ponerse a editar. Es como ese juego en que hay que unir los puntos para formar una figura. 

En nuestro caso, los puntos son las fotografías y la edición es la línea que los une. La figura que formemos va a ser nuestro mapa, el lugar al que queríamos llegar. Muchos de esos puntos/fotos habrá que desecharlos, sirvieron para buscar, pero no ayudan para crear la figura. Mapa efímero, circunstancial, de un solo uso. Hay que construir uno nuevo para cada viaje, incluso si volvemos al mismo lugar. Así se va haciendo nuestro Atlas particular.

Matias Costa

domingo, 28 de septiembre de 2014

Las hojas muertas, 27 de septiembre de 2014

© R.Domínguez - Las flores muertas

Cuánto me gustaría que recordaras 
los días felices en que éramos amigos. 
En aquel tiempo, 
la vida era más hermosa y el sol más ardiente que hoy. 
Las hojas muertas se pegan a la piel. 
Ya ves, no lo he olvidado. 
Las hojas muertas se pegan a la piel, 
y los recuerdos, y también las penas, 
y el viento del norte se los lleva a la noche fría del olvido. 

Ya ves, no he olvidado la canción que tú me cantabas. 
Es una canción sobre nosotros: yo te amaba y tú me amabas. 
Lo vivíamos todo los dos juntos: tú, que me amabas; yo, que te amaba. 
Pero la vida separa a los que se aman muy suavemente, 
sin hacer ruido, 
y el mar borra sobre la arena el paso de los amantes desunidos.

Jacques Prévert